«Luns? Es que suena rarísimo, parece extranjero»

OPINIÓN

César Arxina | EUROPAPRESS

01 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Un parche para la salud mental

«Desde el Ministerio de Sanidad se ha propuesto un diploma de psicoterapia como parte del Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027. Con esta medida se pretende «reforzar recursos humanos en la atención a la salud mental», algo «crucial para abordar la escasez de profesionales en el área».

Paradójicamente, Psicología es una de las carreras más demandadas en la actualidad. Según Antonio Ferrer, presidente de la Conferencia de Decanos y Decanas de Psicología de las Universidades Españolas (CDPUE), la cantidad de titulaciones supera con creces las oportunidades laborales. Entonces, ante esta saturación del mercado, ¿el estado de bienestar generará más puestos de empleo para reforzar el sistema de salud mental?

Parece ser que no. En su lugar, plantea estrategias sin inversión: reducir formación, tarifas rebajadas y la proliferación de enfoques pseudocientíficos. ¿El resultado? La precariedad. Profesionales cualificados sin oportunidades laborales, y perfiles no especializados alimentando plataformas lucrativas.

La salud mental demanda recursos reales, no atajos. Nazaret Fernández García. Santiago.

Non é batalla política, é supervivencia

Entramos na aula de 1º da ESO a mestra titular e mais eu, que estou en prácticas. Hoxe toca facer unha noticia para traballar a expresión escrita. Como cada vez que a rapazada fai tarefas, nós imos polos pupitres resolvendo dúbidas e supervisando (sempre hai faltas de ortografía que corrixir).

Unha rapaza, das que saca notable, levanta a man e achégome xunta ela. Tiña escrito «lunes» no caderno e pregúntame como se di en galego. Parece unha pregunta bastante obvia para unha alumna que leva 9 anos escolarizada na Galicia, pero é bastante habitual este tipo de lapsus (e máis a primeira hora). Así que lle digo: «É moi parecido ao que escribiches, sóbrache unha letra». Entón, ela responde: «Luns? Es que suena rarísimo, parece extranjero. Queda raro dos consonantes juntas ahí».

Isto si que non o esperaba e creo que non souben disimular o estupor. Non só polo habitual que é o emprego da palabra luns, senón porque, ademais, o uso de «-ns» ao final de palabra é moi frecuente na nosa lingua: pantalóns, irmáns, cancións, mans, cans, comúns, camións...

Se cadra, estes días escoitaches falar de «emerxencia lingüística» e, tamén, que os que pedimos políticas que normalicen o uso do galego somos uns extremistas e independentistas. Nada máis lonxe da realidade. O que nos preocupa é que soe estranxeiro na propia Galicia. O que nos alarma e desaparecer. Raquel Otero Fernández.

Listas de espera

Hace más de cuatro años que tengo un problema de salud y me impide trabajar. Desde el primer momento acudí, como es normal, a mi médico de cabecera y ahí comenzó una interminable espera. Como la vacante de mi médica no se cubría, tuve que volver a contar mi historia más de una vez. Me daban cita a seis meses vista para traumatología, y, tras consulta, mes y medio para las posteriores. Los mismos seis meses de espera para que me atienda el servicio de rehabilitación y dos meses más para hacer una resonancia. Y ya el colmo, dieciocho meses para que me atienda la unidad del dolor, más luego ponerse a la cola para los posteriores tratamientos.

En cada fase he realizado la correspondiente queja en atención al paciente. Las personas que me he encontrado en cada servicio han sido muy profesionales, pero les resulta imposible darme un tratamiento a tiempo por la nefasta gestión —o la «no gestión»— de las listas de espera.

Cuando estamos enfermos esperamos que nos ayuden en un tiempo razonable y que no nos atiborren a pastillas como única solución hasta llegar al tratamiento adecuado. Mi crítica va dirigida a nuestros representantes políticos, para que solucionen una situación que mejoraría con más medios personales y técnicos que apoyen la atención sanitaria y puedan ayudar a quien lo necesita: el paciente. Mónica Mª Fernández Fernández.