Cáncer y biopsia líquida

Manuel Luis Casalderrey
Manuel-Luis Casalderrey RINCÓN ABIERTO

OPINIÓN

El cáncer se produce cuando las células sanas adquieren mutaciones aberrantes, que se caracterizan por cambios en el ADN y por adquirir capacidades anormales a las células. Este cambio, de células normales a células cancerosas, puede ocurrir en casi todos los tipos de órganos y tejidos. En este proceso, las células adquieren características particulares que alteran las funciones celulares, como resistencia a la muerte celular (las células cancerígenas son eternas), alteración del metabolismo, etcétera.

La metástasis ocurre cuando las células malignas se liberan del tumor y se incorporan al torrente sanguíneo, logran sobrevivir en la circulación y penetrar en órganos y tejidos. Las células tumorales malignas que se liberan en el torrente sanguíneo se denominan células tumorales circulantes (CTCs). El análisis de las CTCs aporta numerosas informaciones de interés sobre el proceso metastásico y la carga tumoral.

Una biopsia tradicional consiste en obtener una muestra de tejido biológico (un trozo de piel) para el diagnóstico de patologías como el cáncer. La biopsia líquida utiliza muestras biológicas de líquidos como la orina y la sangre, por lo que es menos invasiva y puede repetirse sin problemas.

La muestra de sangre, obtenida por biopsia líquida, se somete a distintos procesos para aislar las células tumorales circulantes y luego analizarlas, extraer el material genético y buscar el mejor tratamiento (Muy Interesante, nº 507).