El presentador de un telediario mira a cámara y empieza a preguntarse si hay que dejar de hacer las babosadas que muchos hombres han hecho toda la vida. Sería sorprendente si no llevásemos toda la vida, muchas vidas, viendo como la sociedad (incluso nosotras mismas) habíamos normalizado cosas que no son normales.
De toda la vida era aquel chiste televisado de los 90 en el que un humorista, disfrazado de mujer, decía que su marido le pegaba lo normal, vamos, que la maltrataba lo de toda la vida. La violencia, de toda la vida. era un problema doméstico hasta que llegó Ana Orantes y de pronto cambiaron todas nuestras vidas. Pero a ella le arrebataron su vida. De toda la vida se suponía que no podía haber violaciones dentro de un matrimonio y nos han sobado sin consentimiento en la discoteca, en el transporte público y en muchos otros lugares toda la vida. No podíamos abrirnos una cuenta bancaria ni conducir porque bueno, es lo que había pasado toda la vida. Hasta hace 90 años no teníamos derecho al voto. Así había sido toda la vida. Nuestro único destino vital era la casa y los hijos porque para qué cambiar algo que se ha hecho toda la vida. De hecho, Manu Sánchez, el sol giró alrededor de la Tierra hasta que un hereje se preguntó si eso era lo que efectivamente había pasado toda la vida. Y sí. Lamentablemente, escuchar a cromañones es algo que hemos tenido que hacer toda la vida.