Medicina de precisión

Francisco Martelo Villar PRESIDENTE DE LA REAL ACADEMIA DE MEDICINA DE GALICIA

OPINIÓN

CSIC | EUROPAPRESS

Hace poco más de treinta años, un médico que quisiera hacer una revisión actualizada de una patología preocupante que sufriese uno de sus pacientes debía disponer de enormes listados bibliográficos, que tenía que consultar manualmente para obtener las publicaciones adecuadas que focalizasen el problema.

Eso solo era posible en las bibliotecas de los hospitales clínicos y en los emergentes hospitales de la Seguridad Social, con personal de apoyo entrenado para conseguirlo en el tiempo adecuado y de la mano de un médico con una trayectoria profesional contrastada y conocimiento de idiomas. Había que acudir a «Fonte Limpa», nombre utilizado durante siglos, procedente de la denominación dada por el pueblo gallego a la Real Audiencia de Galicia como modelo de eficacia y garantía.

En la última década del siglo pasado surgió la revolución del acceso a la información a través de Internet, lo que permitió lograr los datos del conocimiento de la comunidad científica en horas, minutos o segundos, a través del examen de trabajos originales y revisiones sistemáticas.

Se plantearon preguntas clínicas basadas en problemas, buscando la evidencia identificada que nos permita lograr respuestas con aplicación a la práctica clínica. Aparece, entonces, una nueva corriente del razonamiento médico denominada «medicina basada en la evidencia». Pero la respuesta que beneficia a la mayoría deja sin alivio a un porcentaje variable de los pacientes, porque los estudios aleatorios esconden lo heterogéneo. No existen enfermedades, sino enfermos, de ahí la trascendencia inquebrantable del aporte del médico que trata.

Los importantes avances logrados en este siglo XXI quieren llevarnos a una atención médica diferente. Utilizando la información de la secuencia genómica, las mutaciones específicas del ADN del paciente, de las proteínas, del medio ambiente en que vive y el ámbito personal, como la dieta, los hábitos que desgastan la salud o la actividad deportiva, se puede llegar a identificar el mapa biológico particular de cada persona, pudiendo, en el futuro, encontrar la posibilidad de prevenir sus patologías más probables e individualizar el diagnostico de las que ya le afectan y personalizar un tratamiento específico que le convenga.

Es la medicina de la precisión. De nuevo, detrás de los avances aportados por la innovación médica está el aporte de la biotecnología y el análisis de millones de datos conseguidos con las supercomputadoras y la información de la inteligencia artificial.

De una medicina basada en las alteraciones en los órganos y los tejidos a otra más centrada en la salud y la enfermedad. Un tiempo nuevo. Un tiempo ilusionante.