Estación de autobuses de Lugo: la que se montó por un gorrión

OPINIÓN

Un gorrión

Como todas las semanas, aquí me veo en la estación de autobuses de Lugo. Me siento, y observo a un pajarillo atrapado en una cristalera doble, sucia a más no poder como toda la triste estación de Lugo. En mi ignorancia, pido a una limpiadora si podría sacar de allí al pobre gorrioncillo, casi sin plumas. La respuesta fue que ella no estaba aquí para eso. Pregunto a todos los empleados de la estación... igual respuesta. Salvo uno, alto, delgado, que me dice que al salir de su horario, lo sacará. Le doy las gracias. Veo que el pobre pajarillo está ya lleno de pelusas de la enorme suciedad de las ventanas. Le cuelgan de una pata y se queda enganchado de la ventana. Llamo al 092. Vienen dos agentes amabilísimos, cogen como pueden al pajarillo y lo sueltan.

Final feliz (pero no). Me voy a la cafetería de la estación y cuando estoy allí, entran tres trabajadores y, refiriéndose a mí me señalan y dicen: «La loca esa de allí, que llamó a la policía, la loca por aquí... Yo ni lo intenté. que se muera el pájaro... una loca». Otras personas de la cafetería también me miraban. Me acerco a ellas y les digo que dejen de faltarme al respeto; que de loca, nada. Que como nadie sacaba al pájaro, hice lo que debía. Otro trabajador me dice: «Loca seguro, muy bien de la cabeza no estás cuando llamas a la policía por un puto pájaro». Otros dos trabajadores echan sus risotadas. Harta de sentirme humillada, y casi llorando dejo mi consumición y me marcho del bar, con todo el mundo mirando. Me voy a información y pido una hoja de reclamaciones para denunciar el trato que me dieron estos tres individuos. Me indican que la hoja de reclamaciones se pide en consigna... Me meto en el bar a las 19.00 horas, le digo al individuo responsable de consigna que ya que está en horario laboral me dé, por favor, una hoja de reclamaciones y luego se acabe su segunda cerveza. Me dice que no «me la da. Por sus cojones. Que las hojas están para cosas de viajes». Le indico que puedo reclamar su comportamiento, y me sigue diciendo que no. Vuelta a llamar a la policía. Que me ponga en contacto con Consumo, y exponga el caso.

Y pienso, todo por un gorrión. Soraya Beatriz Chaves.

Riqueza y poder

Todos vamos avanzando en primaveras, cada vez estamos más cerca del ocaso de nuestra existencia, y a pesar de ello continuamos agarrándonos a poder mantener nuestro propio bienestar, nuestros privilegios y nuestro modo de vida frente al resto de los mortales. Algunas personas mayores, y las que no lo son tanto, continuamos visitando las administraciones de lotería en busca de una mayor riqueza crematística, a pesar de que carecemos de la salud y del bienestar físico y mental necesarios. Es como si quisiéramos mantener el poder y el estatus social de tiempos pasados.

Aristóteles decía que «la acumulación de dinero en sí es una actividad contra natura que deshumaniza a quienes se dedican a ello». Pero la riqueza y el poder continúan mandando en las sociedades occidentales. José Manuel Pena.

Saúde mental

Quedo abraiada cando, ó falar do trastorno mental da nai de Sinéad O'Connor, a noticia refírese á mesma como «medio chiflada». Pon en evidencia que aínda nos falta moito camiño por percorrer na aceptación destas enfermidades. As persoas que padecen algún tipo de trastorno mental non teñen só que loitar día a día ca enfermidade, senón cun estigma social que segue moi enquistado nesta sociedade. M. Cruz Traba Escarís. Fisterra.