Resiste Tu cara me suena como uno de los títulos más eficaces de las cadenas en abierto. Con él Antena 3 apuntala frente a la competencia su modelo de una programación modosa para toda la familia. Solo en un espacio como este puede darse una confluencia tan atípica como la de este viernes, que reunió sobre el mismo escenario una canción de Peppa Pig, con tiernos disfraces de cerditos rosa bailando, y una de las apologías más épicas del consumo de drogas sintéticas. ¿Cómo se conjugan esos dos extremos sin perder de vista a un público que atraviesa varias generaciones?
Al humorista Agustín Jiménez le tocó interpretar esta semana el tema Pepas, de Farruko, y demostró que tenía una consigna bien marcada: no pronunciar la palabra «pastillas». Fue el público, que coreaba con fervor el estribillo, el que lo hizo por él. Cada vez que llegaba la palabra prohibida, el imitador callaba, aplicando una censura autoimpuesta. Tirar la piedra, esconder la mano. No hizo nada que no hubiera hecho antes el intérprete de la canción original. Farruko arrastra el remordimiento de haber engendrado un éxito mundial jaleando el éxtasis alucinógeno en las discotecas. La culpa lo ha llevado a dejar de interpretar su tema estrella, cambiando la coda del «empastillao» por los padrenuestros y dedicándose ahora al reguetón religioso.