«De lo que menos se ocupan es de explicarnos sus programas de gobierno»

OPINIÓN

La pandilla

Al final, en la política casi todo es lo que parece. Ahí andan formando pandillas ideológicas, como si fueran adolescentes. Con dos importantes salvedades. La primera, que del hecho de acceder a tal o cual cargo (llámese escaño, sillón, silla o banqueta, que de todo hay y se reparte) dependerá nuestro gobierno en los próximos cuatro años. Y, por supuesto, la nómina y subsistencia de cada uno de ellos y ellas. La segunda, que se acercan, están o pasan de los 40, incluso 50. Una adolescencia tardía, pero de oro en todos los sentidos. Mientras muchos españoles de su edad llevan años trabajando (en el mundo real), nuestros dorados políticos aún no conocen la vida laboral fuera de la política. Ni quieren salir de su idílico mundo. Fuera de él esta la realidad. Porque de lo que hablan continuamente es de elegirse entre sí, tú en mi pandilla no, que no sumas, tú sí, tú depende, lo vamos a mirar a ver si sumas, restas, multiplicas o te pasas el tiempo dividiendo. Por supuesto, de lo que menos se ocupan es de explicarnos sus programas de gobierno. De contarle a la gente lo que piensan hacer con el poder de los votos. En eso no pierden demasiado el tiempo. M. J. Vilasuso. As Pontes.

Plan Moves III

Cómo ciudadano y como la gran mayoría de los ciudadanos, pago impuestos a diario, mensualmente con mi nómina y anualmente con el IBI, el de circulación, etcétera. Pero cuando el Gobierno central, y sobre todo el autonómico (Xunta), tienen que devolver una subvención que realmente viene dada por la Comunidad Europea, no es de recibo que tengamos que esperar más de un año. Y ahí sigo, esperando por esa subvención para la compra de una moto eléctrica que entra dentro del Plan Moves III. Tanto ecologismo —nos obligan para a adquirir vehículos eléctricos para poder circular sin contaminar—, pero a la hora de la verdad las instituciones públicas no hacen lo que sí hacemos los ciudadanos de a pie: pagar. Óscar Gutiérrez González.

Más libros, más libres

Nos envuelve lo digital. Irrumpe, con serios avisos de prevención, la inteligencia artificial y, en concreto, el ChatGPT. Se ha extendido el uso de ordenadores, tabletas, televisores, móviles. Se expande el ensimismamiento ante las pantallas. Y aparecen inquietantes indicadores de déficit de comprensión lectora en los estudiantes. Ello supone un obstáculo insalvable para su desarrollo intelectual y un problema para acceder al mundo laboral. Es causa de discriminación profesional y vital. Los niños y adolescentes, cada vez más sedentarios, caen atrapados por esas ventanas, usualmente ociosas, las redes sociales de la inmediatez.

Los expertos suecos anuncian que debe volverse a la lectura del libro de texto en las escuelas. La lectura invita a la reflexión y fomenta el espíritu crítico, la capacidad discursiva. El libro es un inestimable compañero de viaje que forma e informa. En una palabra, culturiza al lector.

«Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora». Proverbio hindú. «Más libros, más libres». Lino Saborido Rial. Boiro.

Una exposición esperpéntica

Es la forma como se me ha ocurrido definir la exposición que desde hace unos días tenemos que padecer los que a diario frecuentamos el paso por la plaza de España de Pontevedra. Me refiero a la que, con el título E se fose hoxe, exhibe una serie de fotografías entre las que se hace alusión a unos fusilamientos y supuestos secuestros que tuvieron lugar en 1936. Todo ello, al parecer, al amparo de la mal llamada memoria democrática, pero que a todas luces considero desproporcionada y atemporal. Porque señores dirigentes municipales del PSOE y BNG, este tipo de mensajes no hacen sino remover viejos rencores ya afortunadamente olvidados y por la mayoría desconocidos; pues si para mí, que ya tengo unos años, se me hizo difícil reconocer la intencionalidad del mensaje, cómo será para la gente joven... Porque si en aquella época hubo represión, lo fue por ambos bandos, y si quieren reivindicar atrocidades pasadas no se vayan tan lejos y háganlo con las llevadas a cabo por ETA, cuyas víctimas aún hoy día tienen que comprobar cómo sus asesinos optan por ocupar cargos relevantes en la gobernabilidad de España.

La mayoría de los españoles lo que queremos es vivir en paz y recuperar el espíritu de reconciliación del 78. Adolfo Costas Gascón. Pontevedra.

Agradecimiento

El pasado mes de abril tuve que ser ingresado en el CHUAC hasta mediados de mayo. Quiero dar las gracias a todo el personal sanitario por el que fui atendido: PAC de Laracha, servicio de ambulancias, personal de urgencias, personal de planta. Todos los miembros del personal administrativo y sanitario sobrepasaron su responsabilidad, haciendo mucho más llevadera mi estancia. Pedro Avelino Cortés Rodríguez. Paiosaco-Laracha.