Chistes desde el más allá

Beatriz Pallas ENCADENADOS

OPINIÓN

15 mar 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Las imitaciones de personajes famosos son un pilar básico del humor, abierto ahora a traspasar las fronteras de Black Mirror gracias a la tecnología deepfake. Ese invento, que da nuevas razones para no creer todo lo que se ve y se oye, ofrece un muestrario de efectos especiales en El intermedio. Después de sentar las bases técnicas con Aznarito y Felipón, dos personajes nacidos de la fusión de Wyoming y Dani Mateo y las caras de los dos expresidentes del Gobierno, el programa sigue afinando las herramientas de inteligencia artificial para crear sketches visualmente apabullantes. Esta temporada ha puesto en marcha la sección El otro barrio, que sube la apuesta de aquellas conversaciones póstumas del programa Epílogo. Si allí se grababa a personajes vivos para emitir sus palabras una vez hubiesen muerto, El otro barrio entrevista directamente a los muertos. Nada lo impide. Por su sillón han pasado, en nombre de la comedia, Manuel Fraga, Gila, Gil y la duquesa de Alba. Este lunes estuvo Santiago Carrillo quejándose, con una vocalización impecable, de que la ley antitabaco ha llegado al paraíso y el Che se ve obligado a usar un vapeador de frutos del bosque. Cuerpo y voz pertenecen al imitador Raúl Pérez. Sobre ellos, los rostros de los personajes reales están modelados digitalmente con un hiperrealismo inquietante que les permite hacer y decir cualquier cosa.