«Brexit», año VI

José Carlos Tenorio Maciá AL HILO

OPINIÓN

MABEL RODRÍGUEZ

06 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Todo acto revolucionario, por exitoso que pueda resultar, esconde siempre un horizonte más prosaico. En un principio, la multitud rebelde se siente protagonista de la historia, pero más pronto que tarde es devuelta a la bancada de los espectadores, allí donde el entusiasmo corre el riesgo de verse superado por la abulia.

Sería erróneo afirmar que en la actualidad, seis años después de la votación popular, el brexit ha dejado de levantar pasiones en el Reino Unido. Algo sencillamente imposible, porque, tal y como se demostró en el 2016 durante la campaña del referendo, la opinión que merece la Unión Europea al otro lado del Canal habla no solo de la imagen que cada británico tiene sobre su país, sino también de sí mismo como individuo.

No obstante, es innegable que a día de hoy, al rememorar la victoria del Leave, el lanzamiento de fuegos artificiales por parte de sus simpatizantes resultaría inoportuno. No tanto porque el pueblo anglosajón anhele una vuelta atrás, sino porque las bondades del brexit todavía están por demostrar.