«¿Para que clonar una oveja teniendo a Rafa Nadal?»

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OPINIÓN

CHRISTOPHE PETIT TESSON | EFE

06 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La muñeca diabólica

Lo ha vuelto a hacer. Nadal se forja un hueco en el selecto libro de los mitos, un mito ganado con sufrimiento, sudor y lágrimas, que contagia a toda una nación el placer de los laureles de la victoria. Cada raquetazo ganador y milimétrico a la línea arrastraba con su furia nuestros rencores, uniendo al país en un clímax de gozo inigualable que cada mes de junio regresa a nuestros hogares para recordarnos que todo esfuerzo tiene una recompensa y que hay sueños que se cumplen.

Rafael Nadal ha convertido la pista Philippe Chatrier en su paraíso terrenal. La pista de polvo de ladrillo, que algún tiempo atrás abucheaba al joven español, hoy se postra a sus pies rendida a los encantos de una danza seductora y un juego de muñeca que deja boquiabiertos a los mortales.

Rafael abraza la gloria plateada, esa que catorce veces mordisqueó en busca del sabor dulce de una épica hazaña que conmueve nuestros corazones. ¿Para que clonar una oveja teniendo a Rafa Nadal? Un mundo con miles de patriotas como Nadal trabajando en el día a día por sus objetivos, sobreponiéndose a lesiones y al paso de los años, haría de España un país referente en todo el mundo.