Demasiado complacientes

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

SERGEY DOLZHENKO | EFE

01 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Nos ocurre siempre, por muy dramática que sea la situación. Vivimos la experiencia en catástrofes naturales, como Haití o Irán, y en guerras como Irak o Afganistán. Empezamos con un gran ímpetu y vamos bajando la tarea hasta prácticamente olvidarnos.

Zelenski llama permanentemente a que la guerra de Ucrania no caiga en el olvido. A que el mundo continúe actuando contra Putin con la misma contundencia y determinación que mostró los primeros días del conflicto. Pero es imposible. Porque cada día que pasa la unanimidad se resquebraja, pese a que el enfrentamiento se torna más cruel y la barbarie va en aumento.

Bill Browder, el mayor inversor privado en Rusia a finales de los noventa y expulsado del país, acaba de denunciarlo. Cree que la voluntad de castigar a Putin se está agrietando. Y que, como el coste de la guerra es doloroso, los países buscan formas para evitar que las medidas vayan más lejos y sean más dañinas. Para el propio zar ruso y para los países. O lo que es lo mismo, aquella amenaza inicial de «este Putin se va a enterar» se está diluyendo a medida que pasan los días.