Zelenski vs Putin: ¿quién es el genocida?

Jorge Quindimil COORDINADOR DEL GRADO BILINGÜE EN RELACIONES INTERNACIONALES. UNIVERSIDAD DE A CORUÑA

OPINIÓN

DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

09 abr 2022 . Actualizado a las 13:08 h.

El peor crimen que puede cometer un ser (in)humano fue denominado por Churchill «crimen sin nombre». Pero Raphael Lemkin le dio nombre: genocidio. No supone solo matar, sino matar «con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso» (artículo II de la Convención del genocidio). Supone aniquilar a un grupo humano y no sorprende que las principales víctimas sean mujeres y niños, para acabar con toda posibilidad de reproducción y de futuro.

Víctimas armenias, judías, gitanas, ruandesas tutsis, camboyanas vietnamitas y musulmanas cham, bosnias musulmanas o yazidíes iraquíes han sufrido todo tipo de atrocidades a manos de genocidas otomanos, nazis, hutus, serbios, o a manos de los jemeres rojos o de Daesh. Si tienen valor, lean alguna de las sentencias del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, empezando por la del primer condenado de la historia por genocidio, Akayesu, de 1998; o la más reciente sentencia del Tribunal Superior Regional de Fráncfort, la primera de un miembro de Daesh, Taha al J., por genocidio contra los yazidíes, del 2021. Lean, mejor, la maravillosa novela Calle Este-Oeste de Philipe Sands.

Zelenski acaba de acusar a Putin de genocidio en Bucha tras el descubrimiento de incontables cadáveres en sus calles. Líderes internacionales respaldan esta acusación, pero se precipitan. Quizá estén utilizando de forma impropia el genocidio —como cuando se habla del «genocidio» de indígenas por el Imperio español en América o cuando se confunde el genocidio con crímenes de guerra, que no comportan la «intención de destruir»—. También podría ser un genocidio, de modo que Bucha se sumaría a Srebrenica, a Ruanda o a Camboya como símbolos de la barbarie.