¿Con Bildu y ERC sí pero con Vox no?

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño A CONTRACORRIENTE

OPINIÓN

Eduardo Parra | Europa Press

17 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El PP se encuentra ante una encrucijada. Tendrá que decidir si pacta o no con Vox en Castilla y León. Una decisión que no es moral, sino política. En esa clave es en la que tendrá que hilar fino. Pero en una cosa tiene razón la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Sea cual sea la decisión que tome, deberá adoptarla sin importarle lo que opine la izquierda de sus pactos.

Obviamente, la mejor opción para el PP sería poder gobernar en solitario sin pactar con Vox. Pero Pablo Casado se equivoca al rechazar cualquier posibilidad de llegar a acuerdos con Santiago Abascal, hasta hace poco militante de su partido. Mantener esa posición, no ahora, sino de cara al futuro, supondría aceptar el desvergonzado discurso de Pedro Sánchez, que se resume en establecer que el PP no podrá pactar nunca con su único posible aliado, mientras que él podrá pactar y aceptar siempre los votos de cualquiera, incluido Vox, gracias al que aprobó el decreto de los fondos europeos.

La propuesta de que el PP renuncie para siempre a cualquier acuerdo con Vox resulta más obscena por proceder de quien carece de toda autoridad moral para ello, porque gobierna en coalición con un partido populista radical y pacta con quienes han dado un golpe y con los herederos de la banda terrorista ETA. La Guardia Civil ha desvelado incluso que mensajes de miembros de este Gobierno acababan en el móvil del etarra Antonio López Ruiz, Kubati, condenado a 1.210 años de cárcel por 13 asesinatos consumados y 16 frustrados.