El fantástico chollo Frankenstein

Roberto Blanco Valdés
Roberto L. Blanco Valdés EL OJO PÚBLICO

OPINIÓN

JUAN MEDINA | Reuters

04 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

De las muchas innovaciones introducidas por Sánchez en el funcionamiento de nuestro sistema político (todas malas), la principal ha consistido en gobernar sin mayoría parlamentaria. De hecho, quienes suelen permitirle en el Congreso de los Diputados sacar adelante sus propuestas dejaron claro desde el principio las condiciones en que habían hecho a Sánchez presidente: que no se comprometían a sostener al Ejecutivo en adelante, de modo que las votaciones deberían negociarse una a una.

Por eso, aunque por pereza intelectual hablamos de mayoría Frankenstein (usando el nombre que le dio el socialista Rubalcaba), lo cierto es que el pacto que mantiene al presidente es Frankenstein (un monstruo construido con retazos humanos de muy distinta procedencia) pero no una mayoría parlamentaria-gubernamental (es decir, una mayoría estable que se compromete a apoyar un programa de Gobierno) sino una mera componenda. O sea un arregliño, en el que a cambio de votar las propuestas que presenta el Gobierno de coalición (que lo es también de aquella manera) sus principales apoyos hipotéticos (ERC y Bildu) exigen lo que quieren.

Empezando, claro, por lo fundamental: blanquear como democráticos a un partido golpista (ERC), cuyos principales dirigentes estarían en prisión de no ser porque el Gobierno los sacó de ella mediante un indulto vergonzoso, y a otro (EH-Bildu) que sigue defendiendo los miles de crímenes de una banda de asesinos.