Decadencia

Manuel Blanco Desar ECONOMISTA

OPINIÓN

ISS

01 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Casino de Lisboa, 27 de mayo de 1871. Habla el poeta Antero de Quental: «A decadência dos povos da Península nos três últimos séculos é um dos factos mais incontestáveis, mais evidentes da nossa história». Así es. Esta Península Ibérica en perpetuo atraso respecto al corazón de Europa requiere reflexión y acción para superarse a sí misma. Junto con Antero de Quental, otros gigantes lusitanos: Eça de Queiroz, Oliveira Martins, Teófilo Braga

De Quental se dirige al auditorio calificándolos de «peninsulares». Se refiere a los hispanos o ibéricos, incluso «a nós Espanhóis». Loa a Alfonso X el Sabio, a Averroes, a Ibn-Tophail, a Maimónides y a Avicebrón. Un Alfonso X el Sabio tan excelso que hasta el Sacro Imperio Romano Germánico le ofrece su corona. Luego recuerda que de las 43 universidades establecidas en Europa durante el siglo XVI, catorce habían sido fundadas en España. Y, además, «fora da Pátria guerreiros ilustres mostravam ao mundo que o valor dos povos peninsulares não era inferior à sua inteligência».

Pronto todo descarrila. Él culpa a Trento, al absolutismo y a las distantes conquistas estériles. Compara resultados: «A Austrália tem feito em menos de 100 anos de liberdade o que o Brasil não alcançou com mais de três séculos de escravatura!».