Una financiación suficiente como garantía de la justicia social

Alfonso Fernández Mañueco PRESIDENTE DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN (PP)

OPINIÓN

28 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Gracias a la iniciativa y la hospitalidad del presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, ocho comunidades de España, que suponen el 62 % de su territorio y la cuarta parte de su población, nos reunimos el 23 de noviembre en Santiago de Compostela para fijar una serie de posiciones comunes sobre los criterios que se deberían seguir ante una futura reforma del sistema de financiación autonómica. 

Todos compartimos la misma opinión negativa del actual sistema, que desde su inicio fue insuficiente, ineficiente y deficitario. Por ejemplo, en Castilla y León uno de cada seis euros de nuestro gasto social no lo cubre el modelo de financiación. Así, su incapacidad para proporcionar toda la financiación que requieren los servicios públicos que prestamos las comunidades autónomas constituye su principal defecto estructural.

En esto influye decisivamente la primacía absoluta que hoy tiene el factor de la población —un 97 %— para calcular el coste real de tales servicios. Por ello, una de las más importantes reclamaciones que expresamos en esa reunión fue que tal factor sea ponderado suficientemente por otros como la superficie, la dispersión, la baja densidad o el envejecimiento, que originan un sobrecoste muy notable a la hora de llevar los servicios públicos que merecen las personas a lo largo de todo el territorio. Esto es algo que ven y comprenden fácilmente tanto los gallegos como los castellanos y leoneses.