Estamos vendidos

Manuel Blanco Desar ECONOMISTA

OPINIÓN

LUDOVIC MARINPOOL

01 nov 2021 . Actualizado a las 05:01 h.

Ducha, calentita y diaria. Nuestros ancestros la desconocieron. Ni Felipe II pudo soñar con ella, aunque sobre su personal imperio jamás se pusiese el sol. Uno mismo rememora con rubor el baño del sábado, con su madre recordándole que el butano no se regalaba.

Muchas de nuestras duchas vienen de Argelia, igual que nuestra calefacción. Antes tirábamos de lareira o brasero. Estos avances nos hacen la vida llevadera, incluso agradable. Así es más fácil meditar sobre los derechos del hámster y pronto hasta de los mosquitos. Pero que no nos molesten con los problemas de los argelinos, de sus líos con los marroquíes y sus piques con los libios. Lo malo es cuando llega la factura. Ahí te quiero ver.

Este excurso viene a cuento de la factura de la luz. El Gobierno tendrá algo de culpa, cómo no, pero no toda la culpa. Populistas, abstenerse. La realidad es que los europeos no somos autosuficientes en energía y, mientras, estaremos vendidos a quienes la ofrecen -generalmente pobres Estados fallidos- y a otros que pueden pujar por ella.