Transformarse o ser transformado

Susana Quintás
Susana Quintás OTRA MIRADA

OPINIÓN

María Pedreda

09 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El tejido empresarial español se conforma mayoritariamente de empresas familiares, que son el verdadero motor de nuestra economía. Conviven en su ADN objetivos de optimización del beneficio con otros de distinta naturaleza, donde prima la visión a largo plazo, la voluntad de dejar un legado y los valores familiares. Principal amenaza para estos objetivos de «luces largas» es la elevada mortandad: según un estudio realizado por Russell Reynolds, únicamente un 50 % de las empresas familiares sobreviven a la marcha de su fundador, y menos del 30 % llegan a la tercera generación.

El crecimiento y la sucesión son dos retos muy significativos en las empresas familiares. Cuando tímidamente comenzamos a retornar a una supuesta normalidad, intuimos que nos han cambiado el paso: el mundo como lo conocíamos ya no existe. El riesgo de mortandad se incrementa. Un nuevo reto se perfila: la transformación para la supervivencia empresarial. Si tú ignoras el reto, el mercado te lo recordará implacablemente: ¿quién le iba a decir a la cámara digital que un teléfono le iba a ganar la partida? Transformarse o ser transformado.

El 2021 será uno de los años más decisivos para los empresarios. La empresa familiar se encuentra con la necesidad imperiosa de reinventarse en el contexto disruptivo que le ha tocado vivir, precisa gestionar la complejidad de las operaciones, pero también reescribir su futuro en un escenario plagado de múltiples y complejas fuerzas de cambio que, en ocasiones, ni siquiera entiende. Este es el momento de profesionalizar la gobernanza de la empresa familiar.