Carne de cañón

José Enrique de Ayala LÍNEA ABIERTA

OPINIÓN

JON NAZCA | Reuters

23 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Marruecos castiga a España por acoger al presidente de la República Árabe Saharaui Democrática, Brahim Gali, enfermo de covid, echando al mar a varios miles de sus ciudadanos para que entren en territorio español, como advertencia de lo que puede suceder si Madrid no se pliega a sus exigencias y deseos. Hombres, mujeres, niños, incluso bebés, movidos por su miseria y la falta de futuro, pero empujados por su rey, cuya fortuna se estima en 5.000 millones de euros. Si se ahogan unos cuantos no importa, solo son peones en un juego político del que no saben nada. Carne de cañón.

Esto es solo un episodio más. Lo que quiere Mohamed VI -sin cuya aquiescencia no se hace nada en Rabat- es forzar a España a que reconozca su soberanía sobre el Sáhara occidental, en contra de la legalidad internacional y de Naciones Unidas, que lo incluye en su lista de territorios sujetos a descolonización y mantiene la obligación de celebrar un referendo de autodeterminación, que decretó la resolución 690 del Consejo de Seguridad en abril de 1991.

Desde que ocupó ilegalmente el 80 % del territorio del Sáhara occidental y proclamó unilateralmente su soberanía, Rabat se ha encomendado a la protección de Estados Unidos y de Francia, dejando pasar el tiempo con la esperanza de que la comunidad internacional acepte los hechos consumados, en los que por supuesto no tienen ningún sitio los 170.000 saharauis que viven en condiciones penosas en los campamentos de Tinduf, bajo la protección de Argelia. Marruecos es uno de los pocos países árabes alineado con EE.UU. sin condiciones, y Washington ha correspondido con un trato preferente que culminó en diciembre con el reconocimiento por parte del presidente Trump de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara occidental, a cambio del establecimiento de relaciones diplomáticas con Israel. Esta decisión no ha sido revertida por la Administración Biden; al contrario: en estos momentos Marruecos es más importante que nunca por su apoyo a Israel ante el recrudecimiento del conflicto en Gaza.