Redes y 15-M

José Francisco Sánchez Sánchez
Paco Sánchez EN LA CUERDA FLOJA

OPINIÓN

A. Pérez Meca | Europa Press

15 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

En los primeros tiempos de los blogs se respiraba buen ambiente, una delicadeza habitual que permitía disentir o matizar sin miedo, porque se evitaba la agresión. Cuando Carlos Agulló, que entonces comandaba la edición digital de La Voz, me pidió que iniciara uno, quedé muy gratamente sorprendido por ese clima de respeto, de cuidado. Duró poco. Llegaron muy pronto los llamados trolls y, en general, las gentes que se amparaban en el anonimato o en perfiles falsos para opinar. Se perdieron pronto las formas. Contribuyó también una idea que se afianzó al amparo de las llamadas guerras culturales: aquello de que se puede decir cualquier cosa contraria al pensamiento dominante, pero quien lo haga deberá atenerse a las consecuencias. Más que una defensa de la libertad de expresión parecía una amenaza. Entonces el mundo de los blogs, tan cordial, empezó a emponzoñarse y a perder aquel tono razonable de los inicios.

Vinieron después las redes sociales, y las burbujas que empezaban a insinuarse en torno a ciertos blogs se encerraron definitivamente. Según algunos, hicieron posible la supuesta primavera árabe y el movimiento iniciado hace hoy diez años en la famosa manifestación del 15-M y sus posteriores acampadas. Parece improbable que las redes hayan influido tanto. Hay razones sobradas para explicar que se exageró su efecto.

Sí contribuyeron, sin embargo, a desgarrar la conversación pública, que se volvió más bronca, frentista y torpe, más incapaz de acuerdos. Quizá podríamos celebrar este aniversario del 15-M, un movimiento que partía de muy fundadas aspiraciones, proponiéndonos un objetivo modesto y necesario: regresar al respeto, a la cordialidad, a la comprensión.