La universidad, sin debate ni ganas

Uxio Labarta
Uxío Labarta CODEX FLORIAE

OPINIÓN

Oscar Vázquez

25 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

En la universidad pública, también algunas privadas, tienen una incidencia desmedida las normas y regulaciones por las que se rigen, incluido el plan Bolonia y sus grados de cuatro años, al parecer bendecidos ahora por el ministro Castells. Incidencia que no obliga a su cumplimiento, tal y como se desprende del análisis del Observatorio del Sistema Universitario, contestado por la CRUE (Conferencia de Rectores), según el cual de las 81 universidades analizadas solo 18 cumplen las normas del Real Decreto 420/2015 -donde las gallegas salen bien paradas- sobre creación, reconocimiento, autorización y acreditación de universidades y centros universitarios, en vigor.

Quizás el hilo a seguir, más obvio, para entender los cambios de cortas miras en las universidades españolas sea la trashumancia por diversos ministerios desde aquel primigenio de Universidades e Investigación de Adolfo Suárez, y también la cantidad de organizaciones de interés que inciden en ella. Pues, aunque no lo parezca -tal y como sucedía hasta el covid-19 con la sanidad y su ministerio- las universidades dependen económica y también en otros aspectos normativos, como titulaciones, de los gobiernos autonómicos. En las universidades también hay intereses y lobis, entre ellos los sindicatos y organizaciones estudiantiles, y la CRUE, una organización de rectores y ex rectores, sin ánimo de lucro, que ejerce de portavoz de las universidades, por más que el órgano establecido y consolidado sea el Consejo de Universidades. Y así estamos, con ese y otros estudios nacionales -como el del IVIE y Fundación BBVA- e internacionales no dejando la universidad española en buen lugar.

Con motivo de los fondos de recuperación de la UE Next Generation, en los que Bruselas condiciona una entrega de 70.000 millones de euros a España a cambios en las políticas, el Ministerio de Universidades, además de la digitalización y recualificación del personal, incluyó en dicho cambio una nueva norma, la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), que después de veinte años de la anterior ley, parches incluidos, nadie puede negar su obsolescencia.