Comiendo en las cloacas


Acaba de salir de prisión provisional el comisario Villarejo, quien abordó a los periodistas para insistir en que las cloacas limpian. Entiendo que no es así. Los ciudadanos se despiertan cada día con alguna noticia de olor nauseabundo. Si no está relacionada con la vacunación de infantas que poco les preocupa la monarquía (y si a ellas no les preocupa, díganme ustedes a quién), lo está con una persona que lleva en prisión desde hace tres años sin que nadie la juzgue; o con multinacionales que intentan irse de rositas después de presuntamente haber cometido delitos económicos y fiscales, o con políticos que intentan torpedear la democracia y, sin rubor, siguen cobrando sueldos públicos. Ya ven, en las cloacas hay de todo y nada sano.

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