Del lino a la americana

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés OTRAS LETRAS

OPINIÓN

Sandra Alonso

03 mar 2021 . Actualizado a las 09:23 h.

Acusó el PP a Ana Pontón de dirigir el Bloque más radical de la historia vestida de americana. La chaqueta sería para los conservadores la piel de cordero que envuelve al lobo, un perspicaz disfraz que combina con el rictus sonriente de la portavoz, al parecer otra piel de cordero para envolver a la loba. La observación de los populares desató un movimiento de americanas arriba entre las mujeres del BNG, un pequeño MeToo textil de políticas a quienes supongo perplejas y divertidas por los poderes divinos que la derecha concede al textil, como si un patrón fuera gasolina de gran octanaje en las urnas y un camuflaje para despistar a los votantes, a quienes se les estaría colando una fundamentalista con el aspecto de una aseada ejecutiva de cuentas.

Se dispara mucho contra la estética de las izquierdas pero de uniforme tira aquí todo quisqui. Donde ahora ven americanas engañosas, antes escaneaban arrugas de lino y algodón orgánico. Hay algo del tránsito existencial del BNG resumido en ese viaje, de las casacas crudas de Beiras a las americanas minimalistas de Pontón. El paréntesis desolador de las Mareas fue de camisas de cuadros y la era feijoniana, de chino y pulserilla de colores.

Intriga la teima pepera contra las turbias americanas nacionalistas, como si temiesen confusiones indeseadas en sus votantes porque ellos son la percha natural de prenda tan aseada. Que una bloqueira usurpe su ropero es una afrenta que exige elegir armas al amanecer. Le sucedió con los tacones a una ex conselleira de Cultura para quien el nacionalismo galego no era contradictorio con unos Jimmy Choo. Qué atrevimiento. A ver qué se les ocurre ahora a las mujeres del benegá. ¿Faldas de tubo, quizás? Sería intolerable.