Puigdemont, recta final

Adrián Vázquez Lázara PUNTO DE VISTA

OPINIÓN

María Pedreda

25 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Contra viento y marea -contra los retrasos impuestos por el covid-19 y, sobre todo, contra las presiones, intoxicaciones y filtraciones interesadas- la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento europeo ha dado luz verde al levantamiento de la inmunidad de los europarlamentarios Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí. La ratificación de esta decisión, que responde a la petición que la justicia española hizo hace algo más de un año, corresponde ahora al pleno del Parlamento, y será votada en la segunda semana de marzo.

Conviene recordar los principios básicos de este procedimiento de suspensión de la inmunidad parlamentaria. El objetivo es determinar si una causa judicial sobre un eurodiputado, abierta en su país de origen, tiene que ver con sus actividades de parlamentario europeo o bien ataca la independencia de la cámara. Si la respuesta es negativa en ambos casos, se concede el suplicatorio. El procedimiento no aborda culpabilidades o inocencias, no es un juicio. Ni yo, como presidente de la Comisión de Asuntos Jurídicos, soy un juez, ni mis compañeros eurodiputados son abogados defensores o fiscales.

Repito: lo que ha hecho la Comisión ha sido analizar las razones que llevaron a España a solicitar el levantamiento de la inmunidad de tres eurodiputados desde una perspectiva puramente reglamentaria. Se han analizado, se ha votado una decisión tras un debate riguroso y ahora le toca al pleno. Se ha dado un paso adelante. Ni más ni menos.