Ni con vacuna

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

Servicio Ilustrado (Automático)

Puede que la vacuna de Pfizer que se empezó a aplicar estos días sea muy eficaz contra el covid-19, pero para la convivencia pacífica de la vida política de nuestro país está resultando altamente dañina. Nos habían alertado de posibles efectos secundarios, pero nadie nos habló de que intensificaría las refriegas y algaradas entre la clase política.

Vivimos en tal grado de crispación y enfrentamiento que hasta la mejor noticia del año y la más deseada sirve para que afloren las descalificaciones y amenazas. Porque aún Araceli Hidalgo no había recibido la primera dosis y ya habían comenzado las imputaciones y denuncias, todas ellas planteadas sobre conjeturas, que es lo que impera últimamente. Aquí, los acontecimientos históricos se convierten en peleas.

Y así, una vez más, la derecha de este país, con el apoyo de los patriotas independentistas del JxCat y del facherío, se ha lanzado a hacer política de nuestra salud y nuestra vida. Ponen en duda los criterios de reparto de la vacuna, cuando fueron aprobados por Gobierno y comunidades; las estrategias marcadas por la UE y la falta de transparencia.

Incluso, en la alocada carrera, quienes se fotografiaron ante los aviones con material sanitario y en un puesto de bocadillos de Ifema censuran lo que Núñez Feijoo ha calificado de «envoltorio publicitario»; las pegatinas de los contenedores de vacunas. Que no eran imprescindibles, pero tampoco es como para generar una trifulca.

La distribución y aplicación de las dosis se ha realizado a un tiempo en toda Europa. Nada sabemos de refriegas similares, ni en los más apartados rincones del continente, ni tan siquiera en el Punto Nemo, que es considerado el lugar más inaccesible del planeta. Lo que sufrimos en estas tierras supera todo lo imaginable porque nos amargan la existencia convirtiendo los días y los hechos históricos en alborotos y escandaleras.

Aseguran que estamos ante el principio del fin de la pandemia por coronavirus. Nada nos han dicho de que nos encaminemos hacia el final de este clima hostil y de combate permanente. Porque nada se sabe aún de la vacuna contra la desvergüenza y la ruindad. Que tan necesaria es.