Pandemia beligerante

Claudia Luna Palencia
Claudia Luna Palencia POR LA ESPIRAL

OPINIÓN

JOHN SIBLEY | Reuters

23 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Un virus que llegó para quedarse y que le ha cambio a la vida a miles de millones de personas en el mundo confrontándolas ante el dilema ético y moral de salvar la vida o el bolsillo. El SARS-CoV-2 propagado desde Wuhan hace un año ha sido tan devastador a nivel global en términos humanitarios y económicos que en doce meses es ya la peor guerra silenciosa -sin bombas ni artillería- más mortífera desde la Segunda Guerra Mundial.

La pandemia surgió espontáneamente en un momento de crispación en las relaciones internacionales, con crecientes roces geopolíticos y geoeconómicos y una abierta disputa tecnológica entre las potencias dominantes por controlar los nuevos metamercados como el 5G y el Internet de las Cosas.

Si en los últimos veinticuatro meses los expertos consideraban que una guerra comercial cargada de trabas y bombas arancelarias entre Estados Unidos y China era lo peor que podía acontecerle a la economía mundial, el coronavirus evidenció que la imprevisibilidad sigue superando todas las expectativas de los seres humanos.