Para no dar crédito

Ignacio Bermúdez de Castro
Ignacio Bermúdez de Castro PASOS SIN HUELLAS

OPINIÓN

16 dic 2020 . Actualizado a las 20:19 h.

Hay noticias que cuesta creer. Parecen hechos excesivamente crueles para poder haber sido llevados a cabo por un ser humano. Un padre ha sido detenido en Madrid por agredir sexualmente a su hija de 17 años durante tres años, narcotizándola para que no fuera consciente de lo que le hacía. Por si la cosa pudiese todavía resultar peor, su pareja -y madre de la víctima- fue también detenida porque era conocedora de la situación y no lo denunció. Coincidirán conmigo en que estos hechos parecen sacados de una novela de Stephen King, uno de los más emblemáticos autores de terror. La diferencia es que lo que escribe el estadounidense es literatura, ficción, y no real como la vida misma. ¿Qué hacer con esta pareja, pues, a mi entender tan culpable es, en este caso, el padre como la madre? Indudablemente aplicarles el Código Penal con las penas más rigurosas que este permita. Y como tienen la suerte de vivir en una democracia de la vieja Europa, y no en una república bananera de esas en las cuales los derechos humanos no suelen respetarse, que se pasen la totalidad de su condena entre rejas y olviden la posibilidad de solicitar beneficios penitenciarios al cabo de escasos años. Debemos pensar que quien le hace esto a una hija, lo que le podría hacer a una extraña sería todavía, si cabe, peor. Me gustaría parafrasear a Calderón de la Barca y decir aquello de «que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son». Pero no es posible. No fue una pesadilla. Ocurrió tal y como lo he contado.