¿Cabe reclamar al SEPE por su colapso?

Alejandro Gil Murillo FIRMA INVITADA

OPINIÓN

MONICA IRAGO

15 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Según datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, entre enero y agosto del 2020 un total de 968.452 trabajadores se vieron afectados por procedimientos de despido colectivo, suspensión de contrato o reducción de la jornada de trabajo en España. Para poner en perspectiva esas cifras, debe señalarse que, durante todo el año 2019, fueron «solamente» 88.927 los que estaban en esas situaciones.

Uno de los principales problemas que se ha generado es el relativo a la prestación por desempleo. Con ocasión del primer estado de alarma declarado por el Gobierno, se trasladó a las empresas la obligación de tramitar la solicitud de prestación por desempleo de quienes estuvieran afectados por los denominados «ERTE» relacionados con el covid-19.

La avalancha de ese tipo de ERTE generó un volumen exacerbado de solicitudes presentadas por las empresas ante el SEPE, organismo encargado de abonar la prestación por desempleo. La difícil gestión de tal volumen de solicitudes ha tenido un claro perjudicado: todas y cada una de las personas que esperan la tramitación de «su» expediente. Todavía hoy en día, son numerosos los casos en los que los llamados a ser beneficiarios no han percibido ningún importe en concepto de prestación por desempleo, o bien han percibido un importe inferior al que legalmente le corresponde.