Trump, el antisistema

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira SIN COBERTURA

OPINIÓN

CARLOS BARRIA | Reuters

06 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Parecía imposible, pero el burro (el icono del Partido Demócrata) está a punto de desalojar con una coz al elefante (símbolo del Partido Republicano) de la verde pradera de la Casa Blanca, símbolo del poder mundial. Faltan unas pocas horas de recuento, quizá unas pocas semanas de estéril batalla judicial, pero la suerte parece echada y Joe Sleepy Biden no solo conseguirá tres millones de votos más que su rival, sino que, a diferencia de Hillary Clinton, hace cuatro años, sumará a muchos desengañados por la palabrería de Donald Trump para convertirse en presidente. Claro que, hasta que llegue esa proclamación -en el mejor de los casos el 20 de enero-, Trump parece dispuesto a avergonzar a todos los defensores de la democracia y a patalear como un niño malcriado que no quiere regresar a su casa después de descubrir los juguetes de otro, léase el Air Force One, el Marine One y todos los aparatos que acompañan al líder de la primera potencia mundial.

Es cierto que Trump puede sentirse ganador a su manera. Las encuestas previas le desahuciaron hace semanas y, una vez más, le ha ganado a la demoscopia, aunque ello no le baste para retener la presidencia.

El plutócrata cavó su tumba electoral al no saber predecir el alcance del covid-19, que frenó una economía que crecía a un ritmo desbocado y generaba la euforia de los mercados,