¿Por qué papá?

Lluís Soldevila PROFESOR DEL DEPARTAMENTO DE OPERACIONES, INNOVACIÓN Y DATA SCIENCES DE ESADE

OPINIÓN

17 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Estoy seguro de que, dentro de algunos años, mi hijo me preguntará por qué lo hacíamos. Por que íbamos todos al mismo sitio a trabajar, durante el mismo horario, fuera cual fuera nuestra descripción de lugar de trabajo, nuestra responsabilidad o el proyecto o tarea en el que estábamos involucrados.

No entenderá por qué gastábamos el 20 % del tiempo adicional, antes y después de las ocho horas en el enclave corporativo, para llegar hasta allí. La justificación no podía ser la simple pérdida de tiempo, ni el incremento de adrenalina y presión arterial. Tampoco el lanzar toneladas de contaminantes a la atmósfera parecía una razón para hacerlo.

Sí al teclear lanzará una búsqueda a Akili, el asistente personal con interfaz neuronal que todos tendremos en casa, y sabrá que sí, que Internet llegó a nuestras casas hacia finales del siglo XX, que los teléfonos tenían cámaras y los ordenadores no eran miles, sino millones de veces más potentes que los que llevaron al hombre a la luna.