La primera en la frente. Se tardó en confinar, a pesar de los avisos. Polémicas son las discusiones que se producen cuando se tienen opiniones diferentes sobre lo acontecido. Pero lo acontecido está ahí. Y vamos servidos de polémicas, aunque se miren desde distintas trincheras, en esta sociedad española partida y crispada. Una enumeración rápida de lo que nos ha ido pasando como una peste o plaga bíblica. Polémica por la falta de material. Polémica por los elevados contagios en el personal sanitario, con reparto incluso de protecciones defectuosas. Polémica por los test falsos que el Gobierno tuvo que devolver. El Gobierno reconoció que los devolvió. Polémica por el uso de las mascarillas, sí o no. Ahora mascarillas, siempre que las haya, claro. Las que se reparten son contadas y de un solo uso. Polémica por lo sucedido en las residencias. De lo que pasa en las residencias es mejor no hablar. El desprecio a nuestros mayores está siendo una ignominia. Polémica por las prórrogas, servicios esenciales sí o no, borradores tras borradores. Borradores de decretos que se modifican a última hora de la noche. Polémica por el abuso de las comparecencias de ministros y las ruedas de prensa sin preguntas directas. Polémica del independentismo y el auxilio de España. Torra negando la ayuda del Ejército y luego pidiéndola. Polémica escolar, cómo se evaluará a los alumnos, colegios y universidades. Padres y niños, estupefactos. Polémica por los sueldos de los políticos, que no se tocaron hasta que se empezó a hablar de que debían rebajarlos con la que está cayendo. Polémica por el teletrabajo en algunos sectores, funcionarios, justicia… Polémica por si era necesario que volviesen al tajo el 13 de abril industria y construcción. Polémica por si los políticos le pidieron opinión o no a los expertos sobre esta vuelta al trabajo. Polémica económica, el agujero negro de la economía, la fosa común de la economía. Polémica por utilizar el dinero de fondos de empleo de las autonomías. Polémicas por los autónomos, que se quejan de abandono. La película de terror de la hostelería y el turismo. Polémica por los ERTE, cuándo se van a cobrar. Atasco total en la tramitación. Polémica por Europa, una casa de locos o de iluminados, donde cada uno va a su bola. La última oportunidad de una UE tocada y herida. Polémica política, ahora pactos de la Moncloa o plan de reconstrucción nacional. Una clase política sin clase, subidos todos a sus egos y a sus delirios narcisistas. Reuniones como la de ayer entre Sánchez y Casado que no sirven para nada. Polémica por el acoso indefendible a la libertad de información. Y el colmo de las polémicas: el recuento de los muertos. Ni en los cadáveres salen los números. Ahí lo dejo.