Pueden contar con los docentes

Isabel Ruso PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DE DIRECTORES DE IES DE GALICIA (ADDIGA)

OPINIÓN

Si tuviésemos una bola de cristal que nos pudiera mostrar el futuro, si tuviésemos una referencia histórica de la que pudiéramos aprender. Pero, ¿cómo resolver cualquier cuestión que se nos plantee?, ¿cómo aclarar razonablemente dudas que preocupan a miles de comunidades educativas?, ¿cómo organizar una vida académica virtual cuando todo nos ha llegado en casi un instante en una actividad donde las relaciones personales son tan importantes y cuando en unos segundos las circunstancias cambian radicalmente? Es comprensible la intranquilidad, la preocupación, la incertidumbre, lo contrario sería una muestra de inconsciencia impropia de las generaciones actuales.

Las escasas experiencias de otros países que han sufrido la pandemia invitan a pensar que la vuelta a las aulas es, de momento, una utopía. Pero, ¿debe realmente preocuparnos la fecha? Evidentemente no es lo mismo que hablemos de Educación Infantil, Primaria, Secundaria, niveles en los que en el curso siguiente se pueden reforzar conocimientos, a que nos refiramos al alumnado de Formación Profesional, pendiente de la Formación en Centros de Trabajo y que percibe cómo se complica su acceso al mundo laboral; o que valoremos las consecuencias para los cursos de bachillerato, especialmente los del segundo, que ven peligrar la preparación que les permitirá el acceso a la universidad o a los ciclos de grado superior.

De todas formas, que el curso escolar dure más o menos es algo muy difícil de predecir, ya que aún no sabemos cuándo nos vamos a poder reincorporar, pero lo que sí podemos asegurar es que será en las mejores condiciones y que todos los docentes llegaremos hasta el final apoyando a un alumnado que saldrá reforzado de esta experiencia y preparado para afrontar cualquier reto.

En cualquier caso, las autoridades educativas deben tomar decisiones al respecto y actuar siempre, como no puede ser de otra manera, en beneficio del alumnado, y para ello pueden contar con la labor de un profesorado que desde el minuto cero está luchando por mantenerlo al día. Una vez más la profesionalidad de nuestros docentes les lleva a buscar las más variadas opciones para llegar a sus viviendas, contemplando todas sus casuísticas. Lo importante es que el alumnado y sus familias los sientan a su lado, perciban su apoyo.

Con toda esta situación de incertidumbre no creo que podamos responder con argumentos válidos a la cuestión planteada, pues no olvidemos que no sabemos cuál va a ser la evolución exacta de lo que hoy se está afrontando con valentía, la pandemia. Debemos dejar en manos de las autoridades sanitarias que valoren cuál será el momento adecuado para la recuperación de la convivencia en las aulas.

Tenemos que asumir que es un curso diferente, histórico, duro, pero unidos ganaremos la partida. Ánimo a todos.