Las oportunidades de la crisis

Ana José Varela FIRMA INVITADA

OPINIÓN

María Pedreda

10 mar 2020 . Actualizado a las 10:12 h.

El pasado 2 de marzo la OCDE presentó las Perspectivas económicas provisionales destacando que el coronavirus COVID-19 presenta el mayor peligro para la economía mundial desde la crisis financiera. Aun en el escenario más optimista, se espera una pronunciada desaceleración del crecimiento mundial en el primer semestre del 2020, a medida que cadenas de suministro y productos básicos se ven afectados, el turismo baja y la confianza decae. Se prevé que el crecimiento económico mundial baje al 2,4 % para todo el 2020, en comparación con un ya débil 2,9 % en el 2019.  Después se espera que aumente a un moderado 3,3 % en el 2021.

En caso de una tasa mayor de contagio a lo largo de la región Asia-Pacífico y las economías avanzadas, se podría reducir el crecimiento mundial a tan solo un 1,5 % este año, con lo que la proyección previa (noviembre del 2019) de la OCDE para el 2020 se rebajaría a la mitad. Las medidas de contención y la pérdida de confianza afectarían a la producción y el gasto, y llevarían a la recesión a algunos países.

En este escenario es preciso que los gobiernos actúen de inmediato para contener la epidemia, sustentar el sistema de atención a la salud, proteger a las personas, apuntalar la demanda y ofrecer un salvavidas financiero a las familias y las empresas que resulten más afectadas.