Chupa la gamba

Luis Ferrer i Balsebre
Luis Ferrer i Balsebre MIRADAS DE TINTA

OPINIÓN

24 dic 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

La enfermedad más peligrosa es estar vivo. Creo que era Sócrates quien afirmaba que la vida solo es buena si se vive bien. La ciencia ha conseguido prolongar mucho tiempo nuestro destino, pero la vida también tiene sus minutos basura que no merece la pena vivir, y mucho menos si son de agónica prórroga.

El tiempo de vida útil puede ser muy satisfactorio si se tiene la suerte de haber nacido en un lugar del mundo con un mínimo de paz, riqueza y seguridad que permitan disfrutar de las cosas buenas que tiene. Cuando se tiene esa suerte, digo, cobra sentido la máxima del loro que preside el portal de mi casa y de muchos locales: «Hace un día precioso, verás como viene alguno y lo jode». Porque siempre hay algo o alguien que lo jode.

El último aguafiestas ha sido la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que en pleno inicio del desparrame navideño le da por alertar que no es nada recomendable chupar las cabezas de las gambas y, por extensión, las de los langostinos, los carabineros, las nécoras y -lo peor de lo peor- la caca del centollo.