Educar, prevenir y sancionar

Carlos Gil FISCAL DE SEGURIDAD VIAL DE GALICIA

OPINIÓN

15 dic 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

La lucha contra la siniestralidad vial en España a partir del 2006 cambió radicalmente, y de manera positiva, y ello se debió a diversos motivos tanto legislativos como judiciales y sociales. Los cambios se notaron pronto, y, si al número de fallecimientos nos referimos, de las inaceptables cifras de la primera decena de este siglo, que sobrepasaban los cuatro mil (4.372 en el año 2000), hemos pasado en los últimos años a la también inaceptable cifra de menos de dos mil muertes (1.684 en el 2018).

La curva de la siniestralidad se ha estabilizado. Por ello debemos pensar que quedan cosas por hacer. Podemos proponer tres tipos de medidas: educativas, preventivas y sancionadoras. La educación vial es la única estrategia segura que a largo plazo puede dar un resultado aceptable. No solo en el ámbito educativo (en sus distintos estadios), sino también en el familiar, en el sanitario, en el laboral, en el social... Tenemos en la Fiscalía de Galicia pendiente de iniciar una experiencia, que es la constitución de una mesa por la educación en la seguridad vial a la que estarán invitados no solo las distintas policías locales, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y las jefaturas de la DGT en Galicia, sino también otros colectivos que tienen mucho que aportar: las asociaciones de víctimas, las empresariales, principalmente del transporte, sus sindicatos, las aseguradoras, las autoescuelas, las asociaciones de padres y de personas mayores, así como otras del ámbito sanitario, y sin que esa relación cierre la participación a otras que tengan propuestas que aportar.

En segundo lugar están las medidas preventivas. Y para la mayoría de los delitos, especialmente los de conducción alcohólica o con drogas, la más eficiente será un aumento de los controles policiales, pues con ellos no solo vamos a prevenir la comisión de esos hechos, sino que también evitaremos los riesgos que para todos los usuarios de la vía (incluido el conductor) supone conducir bajos los efectos de tales sustancias.