El debate de las mujeres


Se está cociendo el debate de las mujeres. Que si se cae Cayetana Álvarez de Toledo. Que si el PP prefiere a Ana Pastor. Que si el PSOE borra a Adriana Lastra... Menudencias. Detallitos. Darle vueltas es como repasar jugadas con el VAR en un partido amistoso. El otro debate, el de verdad, el que no necesita ningún apellido, está reservado a los hombres. Los candidatos. Quizás por eso alguien ha considerado que había que emitir uno especial de ellas. Para que se entretengan un poco tocando el balón en Segunda División. Y hablen de sus cosas. A ver si así borramos aquella imagen de la última campaña en la que las señoras de la limpieza pasaban la mopa mientras los políticos preparaban sus históricas intervenciones. El debate masculino podría estar patrocinado por Soberano. O por alguna loción de afeitar de esas que se convierten en inolvidables en el ascensor. El femenino, por una marca de productos depilatorios o por una crema antiarrugas, de esas con tal graduación de péptidos y ácido hialurónico que darían positivo en un control de Tráfico. Y habría que procurar que no faltaran unas pastitas, por favor, que nunca viene mal un toque a lo Jane Austen para enganchar al público. Por seguir aportando ideas a este formato de ovejas estabuladas, no estaría mal ir organizando el debate de los homosexuales. El de los negros. El de los ruralitas de la España vacía. Y el de solteros contra casados. Agitados, no mezclados. Para que todos tengan sus minutos de gloria televisiva. Pero que en ningún caso se la roben a esos líderes que tanto nos han dado. Que los secundarios no hagan sombra a esos brillantes oradores, estrategas y gestores que nos van a dar otra vez la campaña.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
16 votos
Comentarios

El debate de las mujeres