Faltan estadistas


Winston Churchill, primer ministro del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial y en años posteriores, dijo que «el político se convierte en estadista cuando empieza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones». Es una de sus frases más citadas, pero no de las más seguidas, sobre todo en España, donde el ruido estéril y vacuo parece haber invadido el espacio de nuestra lucidez política. Así, por esta vía hemos llegado a una nueva convocatoria electoral. ¡Porque faltan estadistas!

Produce escalofríos recordar las declaraciones mutantes de muchos políticos en la fase de elegir -o no elegir- presidente del Gobierno al candidato socialista Pedro Sánchez. Un espectáculo deplorable y, lo que es peor, tal vez inevitable. Porque todo lo que empezó mal, acabó mal. Y ahora estamos a verlas venir, ante una nueva cita electoral que, al parecer, nadie quería, pero que entre todos la hicieron inevitable.

Faltan estadistas, cierto. Faltan políticos capaces de ver más allá de sus intereses personales o partidistas, para construir un futuro compartido y deseado. No todos son igualmente culpables, seguro, pero todos han jugado la misma partida, sin pensar en ese futuro, es decir, en las próximas generaciones. Quizá por ello habrá que reconocer que algunos se han ganado el disgusto que cosecharon con tanto fervor y tanta trapacería.

Pero no debieran confiarse. Porque, como bien dijo David Lloyd George, otro primer ministro británico (1916-1922), «las elecciones a veces son la venganza del ciudadano. La papeleta es un puñal de papel». Algo de lo que saben mucho los británicos, como se puede ver al observar su caótica situación actual en torno al brexit.

¿De quién se pueden querer vengar ahora los españoles? No lo sé, y no quiero ir de adivino. Ni siquiera sé si va a haber alguna venganza. Pero no deberían poner a la ciudadanía en estos trances. Porque no los hemos votado para perder el tiempo y enredar el paisaje. Puedo comprender las ambiciones de todos, incluidas las de Sánchez, tan legítimas como las de los demás. Pero aquí alguien no ha jugado limpio. Y empiezo a pensar que ese alguien quizá pueden ser todos, cada uno en su medida. Así lo veo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
12 votos
Comentarios

Faltan estadistas