18 ago 2019 . Actualizado a las 05:00 h.
Que el carbón tenía los años contados no debería sorprender a nadie, porque se sabía que ocurriría tarde o temprano. No es una decisión de país o de partido, sino de Europa. De hecho, hay fecha para el cierre de las térmicas en España, el próximo 2020, salvo cinco: entre ellas, la de As Pontes, que en teoría seguirá funcionando hasta el 2045 tras acometer una millonaria reforma para reducir emisiones. Pero el precio del CO2 está artificialmente inflado, haciendo inviable la generación con carbón con décadas de antelación. ¿Esto es planificación energética? No.