Definir un modelo de ciudad

Luciano G. Alfaya EN LÍNEA

OPINIÓN

19 jun 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Constituidos los gobiernos locales, uno de los principales escenarios de debate será conocer el modelo de ciudad al que aspiran las nuevas corporaciones. En la actualidad hay ciudades que tienen clara su estrategia urbana, como es el caso de Pontevedra y Vigo. Otras recurren con demasiada frecuencia a ejemplos del pasado, como Santiago de Compostela, A Coruña e incluso Lugo, tras haber sufrido significativas variaciones en sus prioridades durante los últimos años. En el caso de Ourense y Ferrol, con una constante inestabilidad política, todavía se hace más complejo hablar de un modelo que las singularice, a pesar de algunas iniciativas relevantes realizadas en momentos concretos.

Hace apenas tres años la mayoría de las ciudades gallegas de más de 20.000 habitantes aprobaron una estrategia urbana orientada a la obtención de fondos FEDER de la Unión Europea (tan solo Cangas, Carballo, Oleiros, Cambre y Ourense no los consiguieron). En algunos casos, quizás por la falta de experiencias previas, se trató de estrategias instrumentales, no consensuadas. Pero en general fueron planteadas como un mecanismo para definir un modelo de ciudad, ajeno a los vaivenes políticos. O al menos así deberían haber sido enfocadas.

Ahora, cuando varias de las mayores ciudades de Galicia han cambiado de gobierno, sus responsables deberán dar continuidad a estrategias urbanas heredadas, para no perder los fondos recibidos. Pero, en paralelo, tienen el reto de definir la ciudad a la que aspiran y que deberán presentar a una nueva convocatoria de fondos europeos en el 2021, ahora ya teniendo referencias anteriores y distintas agendas urbanas (europea, española y del Eixo Atlántico) como guion para su desarrollo.