Ajuste de cuentas

Manel Loureiro
Manel Loureiro PRODIGIOS COTIDIANOS

OPINIÓN

José Méndez | EFE

29 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Estarán conmigo en que vivimos en un tiempo político sumamente raro. Es tal el ruido mediático, de tal calibre la algarabía, que algunos líderes políticos han abrazado sin complejos el realismo mágico, inventándose realidades paralelas para afianzar su discurso, o directamente recurren a ocurrencias estruendosas para disimular su falta de ideas y su inutilidad rampante. Una mezcla de ambas es la reciente salida de pata de banco del presidente de México, López Obrador, que ha escrito una carta al rey de España, Felipe VI, exigiéndole disculpas oficiales por «los abusos cometidos por los españoles en la conquista de México».

López Obrador, con esos apellidos de indudable raíz azteca, como se habrán dado cuenta, no es consciente quizá de la inmensa ironía que encierra el hecho de que está pidiendo disculpas por los actos de sus propios antepasados. No de los suyos, apreciado lector, ni de los míos, que se quedaron en España, sino de aquellos que fueron a conquistar y colonizar el imperio mexica y de los que él sin duda desciende.

En esta suerte de memoria histórica de cinco siglos que propone López Obrador, me inquieta mucho el lugar que ocuparán los indios tlaxcaltecas, aliados de Cortés en la conquista. No olvidemos que el extremeño iba acompañado de tan solo quinientos españoles y que el grueso de su ejército eran indígenas de Tlaxcala que vieron en Cortés y sus muchachos una oportunidad de oro para ajustar cuentas pendientes con los aztecas. Me pregunto si en el universo mental de López Obrador esos indígenas merecen disculpas o por el contrario sus descendientes también tendrán que pasar por el proceso de depuración histórica. Todo es posible.