Peligro inminente


Estamos tan entretenidos enviándonos wasap y haciendo públicas nuestras vidas que se nos pasó desapercibida la dependencia de las nuevas tecnologías y la influencia que pueden tener. Y ahora nos advierten que ya está sobre nuestras cabezas la tormenta perfecta para ser manipulados electoralmente porque Internet jugará un papel casi decisivo en las próximas consultas.

 Una vez que nos tememos, por mucho que diga el fiscal Mueller, que existió una conspiración con Rusia para que el admirable Trump llegase a la Casablanca; ahora que sabemos que Defensa fue atacado por servicios de inteligencia extranjeros y como somos sabedores de lo que son las fake news, ya disponemos de todos los ingredientes para ser conscientes de los peligros que nos acechan. Y si además añadimos la existencia de bots (esos programas informáticos que realizan labores repetitivas como si de un humano se tratase) no es difícil vaticinar un escenario que puede resultar catastrófico.

 Somos tan inocentes que nos dejamos llevar por los influencers y por los mensajes falsos, y hasta nos hace gracia que los partidos dispongan de nuestros datos personales. Estamos a la intemperie y sin nadie que nos proteja. Ni los tribunales ni la agencia de protección de datos han sido quienes de poner coto a los desmanes. Los partidos nos ganaron la batalla de la privacidad y estamos en sus manos. Debemos de tomar en serio las advertencias de que nuestro futuro político pueden decidirlo las intoxicaciones y los bulos. Y deberíamos de reflexionar sobre quienes los lanzan. Porque son los mismos a los que vamos a entregar la gestión de nuestros destinos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
29 votos
Comentarios

Peligro inminente