Gestionar la ciudad construida

Elvira Carregado Pazos EL DEBATE

OPINIÓN

19 ene 2019 . Actualizado a las 05:05 h.

Queda lejana ya la fecha, a inicios de la década de 1970, en la que el planeta comenzó a consumir más recursos de los que podía producir. La huella ecológica de la humanidad superaba la biocapacidad del planeta. Ya en aquel momento, la «crisis energética» ponía en duda el modelo del urbanismo tradicional expansivo. Sin embargo, durante estos casi cincuenta años hemos seguido imaginando dónde y cómo construir lo nuevo, olvidando que actuamos sobre un recurso que no es infinito: el territorio.

La crisis económica nos hizo dudar otra vez de nuestro modelo, y por fin, con la famosa ley de las tres R, comenzamos a hablar en serio de intervenir en los tejidos urbanos existentes. Colonizar suelo nuevo ya no tenía sentido. No era sostenible, generaba deudas, crisis y aumentaba, aún más, la huella ecológica.

Una nueva mirada se vuelve hacia la transformación de la ciudad consolidada. Centra su esfuerzo en el territorio colonizado, el que ya produjo gastos, generó residuos y no tiene vuelta atrás.