¿Se puede aislar a Vox?

Ernesto Sánchez Pombo
Ernesto S. Pombo EL REINO DE LA LLUVIA

OPINIÓN

Marta Fernández Jara - Europa Press

09 ene 2019 . Actualizado a las 07:55 h.

Aunque, según parece, lo de cordón sanitario comenzó a aplicarse al hilo de la revolución rusa de 1917, la expresión está últimamente en boca de todos, especialmente de nuestra clase política, a propósito de qué hacer con Vox. Hay quien propugna incluso un pacto de las demás fuerzas políticas para aislarlo totalmente de las instituciones andaluzas a las que fue llevado democráticamente con el voto de 400.000 ciudadanos.

Y ante este cordón sanitario, hay que preguntarse, ¿puede un partido legalmente constituido aislar, negándole el diálogo y la negociación, a otro que dispone de la misma legalidad? ¿Puede el líder de un partido autorizado rechazar hablar con otro de igual condición? ¿Puede un partido autentificado y con todos los certificados en regla proponer un cordón sanitario para aislar a otro que goza de los mismos privilegios? En definitiva, ¿es razonable que un grupo con representación parlamentaria obvie a otro de sus mismas condiciones y con la misma representación?

El problema que se nos plantea con Vox no se soluciona con un cordón sanitario, castigándolo mirando a la pared. Si es un partido legalmente constituido, con personalidad jurídica e incorporado en el Registro de Partidos Políticos, hay que tratarlo como tal. Porque el cordón sanitario no se puede poner ahora; había que haberlo puesto en el momento de su legalización. Y de ser así, cuesta trabajo creer que un grupo homófobo, xenófobo, machista y que pretende acabar con el estado de las autonomías, pudiera ser considerado legal. Porque va contra la propia Constitución.