Hay que escuchar el silencio

Pedro Armas
Pedro Armas EN VIVO

OPINIÓN

04 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El silencio también es una opinión, pero no una opinión única ni medible. Cuando un líder dice que la mayoría silenciosa está con él, no puede demostrarlo, aunque nadie puede demostrar lo contrario, hasta que llegan los resultados electorales. Una minoría ruidosa es cuantificable, una mayoría silenciosa no. Para cuantificar una minoría ruidosa, por ejemplo, los asistentes a una manifestación, unos utilizan el sistema métrico (personas por metro cuadrado en un espacio) y otros el ojímetro (número de banderas, autobuses, pancartas y móviles luminosos) o el audímetro (gritos, cánticos, eslóganes y discursos).

La mayoría silenciosa, esa que no manifiesta su opinión en público y a veces ni en privado, es un sujeto difuso que requiere de otros dos sujetos concretos: una minoría ruidosa y un líder pretencioso. Ante las movilizaciones reiteradas de la primera, el segundo se arroga la representación de la mayoría silenciosa, dando por supuesto que los que no salen a protestar están conformes con sus decisiones, le apoyan con sus votos y legitiman sus actuaciones.

En épocas de caciquismo y pucherazo, cuando votaban los muertos, el concepto de mayoría silenciosa, aplicado a ellos, era más que una metáfora, pues los muertos siempre fueron más y más silenciosos que los vivos. El concepto se fue cargando de connotaciones negativas. La mayoría silenciosa se consideraba poco formada y muy conformista. Por eso, los líderes se referían a ella con eufemismos (Maura hablaba de la masa neutra, Fraga de la mayoría natural, Aznar de la nueva mayoría...). Ahora, cuando la minoría ruidosa tiene altavoces en las redes sociales y las imágenes se internacionalizan en minutos, algún líder reclama, cual Bunbury, el protagonismo de los héroes del silencio. Mientras la minoría ruidosa estaba dispersa, es decir, mientras se ocupaba de asuntos varios, con víctimas específicas (preferentistas, desahuciados, refugiados...), no hacía falta recurrir a la mayoría silenciosa para contrarrestarla. Cuando la minoría ruidosa se hace transversal (a partir del 15M) y, sobre todo, cuando cuestiona el modelo territorial (independentismo) y el de Estado (republicanismo), se recurre a ella.