Okupas y doble vara


Informa estos días La Voz de un delito, común, que deja indefenso al ciudadano honrado para favorecer al delincuente. Hasta admite el término la Real Academia Española: okupa, con k de karadura. Resulta que entran en tu propiedad y no hay quien los saque, y si los sacan, el perjudicado seguirá siendo el probo ciudadano. O sea, que si aparcas mal el coche en la calle te lo lleva la grúa, pero a los okupas no hay quien los lleve. Es la ley del todo vale, que se ha impuesto en España desde la secesionista Cataluña hasta el edificio de A Coruña que han okupado para solaz de la tropa libertaria. Eso dicen. O eso arguyen algunos alcaldes que usan su doble vara de medir. Antes secundaban los escraches a miembros del Partido Popular, y ahora con su negligencia y dejación de funciones hasta alientan al delincuente que se asienta en una propiedad que no es suya. En Galicia la doble vara es cosa poderosa, y ya no hay quien la reviente. Hasta leemos estos días que algunos apoyan el intento de secesión catalán y hablan maravillas de sus políticas antiterroristas. Son los mismos que no tenían reparos en culpar del atentando del tren madrileño a las autoridades de entonces. Es la doble vara. Los okupas y los independentistas y las facciones de la ultraizquierda son gratas, cuando sube la marea, a los ojos de algunos alcaldes. ¿Quién puede entenderlo? Yo cada vez entiendo menos este país donde la ilegalidad, como los okupas que hoy me ocupan, es consentida por inciertas autoridades. El orden ha muerto. Viva el orden.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
47 votos
Comentarios

Okupas y doble vara