El pasado día 17, con motivo de la solemne inauguración de la nueva legislatura, Pablo Manuel Iglesias y los diputados de Unidos Podemos han dado muestra de una inadmisible falta de respeto y educación. Dichos representantes de los ciudadanos de este país han permanecido sentados a la entrada de los reyes en la Cámara, postura en la que permanecieron tras el discurso del monarca y se negaron a aplaudirle. Alguno, incluso, vistió una camiseta con la frase «yo no voté al rey» y otro exhibió una bandera republicana. Según los podemitas, adoptaron esta actitud por tratarse de instituciones trasnochadas.
Me gustaría preguntarles a estas señorías si, ante la visita de su amigo el presidente venezolano a nuestra Cámara baja también mantendrían esta misma actitud. Tal vez Maduro represente para ellos valores democráticos vigentes, nada trasnochados, de los cuales, en palabras del propio Pablo Manuel Iglesias, «las democracias europeas tienen mucho que aprender».
Tal vez desde Unidos Podemos consideran que, cuando todos los parlamentarios británicos se ponen en pie y aplauden la entrada en la Cámara de la reina de Gran Bretaña, con toda su pompa y boato, se trata igualmente de un acto servil y trasnochado. Tal vez consideran que las monarquías parlamentarias europeas -como son la española, la británica, la holandesa, la belga, la noruega, la sueca o la danesa- no son verdaderas democracias, y sí lo son, mucho más, la bolivariana de Venezuela o la islamista de Irán; regímenes con los que Pablo Manuel Iglesias tiene una gran relación personal y empresarial.
Dentro de unos días, podrán ustedes comprobar cómo, en la investidura del nuevo presidente de los Estados Unidos, todos los congresistas se pondrán en pie y le aplaudirán. Posiblemente no haya habido en la historia de este país norteamericano presidente más atacado y con menos apoyo popular y de los propios congresistas, tanto demócratas, como de su propio partido. Pero él es el jefe del Estado y, como tal, representante máximo de la nación. Y por ello, requiere y se merece todo el respeto, de los que, a su vez, representan al pueblo; aunque después sea duramente criticado.
Señores diputados de Unidos Podemos, ustedes representan a todos los españoles, y no solo a los que les han votado. El rey Felipe VI es el jefe del Estado del Reino de España. Es, pues, el máximo representante de nuestra nación y representa, dentro y fuera de España, a todo el pueblo español.
Por ello, con su actuación han ofendido no solo a su persona y a la institución, sino al pueblo español. Lo que han hecho ustedes sí que resulta trasnochado y propio de épocas pretéritas, de gran confrontación y falta de respeto hacia aquellos que no piensan como ustedes. Han dado muestra de la peor España: la España cainita.
No voy a hablarles ahora de los siglos que tiene nuestra bandera y nuestro himno (a lo peor aún se piensan que son imposición de Franco). No sé cuáles pueden ser sus propuestas en materia educativa; pero les falta a ustedes la base: educación y respeto.