El gran poder de un solo tuit


Bernie Sanders fue la revelación de la precampaña de las elecciones estadounidenses. Disputó hasta casi el final la nominación a Hillary y se ha convertido en un personaje muy influyente. Lo siguen más de tres millones de personas en Twitter. Sus mensajes tienen mucha fuerza en esta red social. Y pueden provocar terremotos.

El senador por Vermont escribió que una gran industria farmacéutica, Ariad, había subido el precio de un medicamento para la leucemia más de 181.000 euros en un año. Ese simple tuit destrozó la imagen pública y la cotización bursátil de la compañía, que vio cómo en unas horas el valor de sus acciones caía un 15 %, varios cientos de millones.

Puede parecer un caso aislado, pero no es la primera vez que ocurre. La sociedad de la información y tiene estas cosas. 140 caracteres (el tamaño de los mensajes de Twitter) pueden convertirse en un misil y desestabilizar el mundo. La próxima amenaza tiene nombre y apellido, Donald Trump. El magnate perderá el 8 de noviembre las presidenciales en Estados Unidos. Y a día de hoy no está nada claro que vaya a aceptar su derrota. Él ha sembrado en numerosas ocasiones dudas sobre la limpieza de las elecciones. ¿Y si ese día no da la cara y publica un simple tuit en el que denuncie un fraude electoral?

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos

El gran poder de un solo tuit