Palabra de dios

Fernanda Tabarés
Fernanda Tabarés OTRAS LETRAS

OPINIÓN

02 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La policía en Ferraz. Agentes que protegen a unos socialistas de otros. Las dos Españas con un capullo en la mano. No habrá sutura para una herida que es un precipicio, la puerta misma del infierno. Ocho años después del Apocalipsis, la derecha se mantiene prieta y la izquierda se despedaza... ¡Cuántas cosas hay en algo que se rompe! La textura adictiva de los dramas. Esa poesía que acompaña al perdedor. El rictus abandonado del Pedro Sánchez de estos días. El gesto descompuesto de quien observa como el suelo que pisa desaparece. Hubo momentos en los que hasta parecía que quería un coliño. Recostarse y que alguien lo acunara. Los griegos consideraban la belleza un regalo de los dioses. Si eras hermoso por fuera, lo eras por dentro. Kaloskagathos. Una nariz con la inclinación precisa y un alma bailarina. Si Pedro tenía kalaskagathos nunca fue suficiente. Al poco de ser ungido, Susana Díaz proclamó: el chico no vale pero nos vale... El PSOE convertido en una jauría. El chic de Sánchez ya solo le servirá para darle prestancia a su necrológica. En su sonrisa de madelman hace días que asoman las grietas que deja el carmín barato tras una noche con la persona equivocada. El Grândola del fusilamiento de Sánchez lo entonó un hombre que manda cartas a dictadores perseguidos por la Corte Penal Internacional. Es una distorsión moral que esperaran su permiso para culminar el asalto a Ferraz. No sé si vieron al día siguiente a Felipe haciendo de Felipe, sublimando esa displicencia suya, cerrando la frase con una mueca que él pensaba que era una sonrisa pero señor, qué gesto, qué mueca... ¿Por qué tantas veces parece que nos esté tomando el pelo? No soy dios aunque algunos lo crean, dijo. ¿Hay una forma más descarnada de creerse dios? Y después de que dios haya hablado, ¿qué? ¿Hablará alguien del PSOE cuando haya muerto?