Incandescente, halógena y led


El progreso de la humanidad es imparable. Hay personas que se dedican a la invención de artilugios que faciliten la vida a sus semejantes.

La lámpara incandescente (bombilla) supuso en su día una mejora sustancial respecto a otros sistemas de alumbrado (velas, lámparas de gas). Andando el tiempo, debido a su bajo rendimiento (se pierde mucha energía en forma de calor), fue proscrita por las autoridades y hoy ya no se fabrica.

Otro tanto ha pasado con las lámparas halógenas. Empotradas en el techo inundaban de luz establecimientos comerciales y casas particulares. Acaban de ser condenadas a desaparecer puesto que, a partir del pasado 1 de septiembre, ya no se pueden fabricar. También desaparecen las de bajo consumo.

Ahora son las lámparas led las reinas de la iluminación por su alta luminosidad y muy bajo consumo energético. Un LED es un diodo emisor de luz. Los primeros leds emitían luz roja de baja intensidad que se usaba como indicador en muchos dispositivos. Los leds actuales emiten luz de alto brillo en el espectro IR, visible y UV.

El Nobel de Física del 2014 se otorgó a los inventores del diodo emisor de luz azul. Pero se necesitaba la emisión de luz blanca para poder usarlo en iluminación. El de luz blanca es un led azul con recubrimiento de fósforo que produce luz amarilla. La mezcla de azul y amarillo origina una luz blanquecina denominada luz de luna, de elevada luminosidad.

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Incandescente, halógena y led