Profesionalmente uno es de la generación del Cornide de Saavedra, o del segundo Plan de Desarrollo. Una generación que consolidó la presencia gallega en la investigación marina, y la investigación marina en Galicia.
Existía entonces una Junta Consultiva de Investigación Marítimo Pesquera, que promovía la interacción entre los responsables de la Pesca, y los institutos de investigación, dependiente de la Subsecretaria de la Marina Mercante. Fue esta Junta Consultiva quien dotó un crédito para construir el primer Buque Oceanográfico Español, el Cornide de Saavedra, y adscribió su gestión al Patronato Juan de la Cierva del CSIC, y un uso compartido para el IEO y el CSIC.
En el año 1971, año de su botadura, se realizaron las campañas Sáhara I y Sáhara II, al frente de las cuales estuvieron los doctores Carles Bas y Ramón Margalef. Para la publicación de los resultados obtenidos se creó en 1972 la revista científica Resultados de Expediciones Científicas del B/O Cornide de Saavedra, del CSIC. En su primer número aparecían dos trabajos fruto de la segunda campaña del Cornide: uno de fitoplancton y otro de hidrografía del Afloramiento en el Norte de África de la autoría de Ramón Margalef y de Fernando Fraga, con Carmen Mouriño y Mario Manríquez como coautores. En él se observan unas primeras tablas de ordenador publicadas en un trabajo científico, debidas a una de las grandes singularidades del Cornide: Ordenador a bordo. Un gigantesco IBM 1130, de fichas perforadas, y al que Antonio Vázquez y Jaume Rucabado se enfrentaron con éxito.
Si las primeras campañas se dedicaron fundamentalmente al Atlántico Oriental africano o al mar de Alborán y norte de Marruecos, desde 1974 a 1977 el Cornide trabaja en las costas de Galicia, bajo la dirección de Fernando Fraga y Gómez Larrañeta. Las campañas Galicia I, II, III y IV permitieron conocer exhaustivamente la pesquería demersal y la hidrografía de las costas de Galicia, publicando los resultados obtenidos y trabajos científicos de amplio alcance como Las masas de agua en las costas de Galicia y La pesquería de merluza de Galicia, sostenidos en esos resultados.
El Cornide no fue solo el sueño de una generación de científicos marinos, Margalef, Andreu, Larrañeta, Ballester, Fraga, Castellví?, la generación que hizo posible que llegáramos los nuevos científicos que empezamos con él. Fue también donde el trabajo realizado en campañas de investigación en bacas, bous y parejas de arrastre de los puertos gallegos cobró todo su sentido, y nos permitió empezar a conocer el mar de Galicia y su pesca.
45 años después, ya para desguace, el Cornide es parte de la vida de algunos y de la historia científica de este país. En aquellas guardias nocturnas a bordo uno se sorprendió con el sabor de las espardeñas - hoy holoturias reivindicadas, de aquella carallotes para la morralla- gracias a la mano y sabiduría de Marcelino Guerrero, tercer oficial y patrón de pesca del Cornide.